Tallarines Alfredo con Jamón: La Receta para una Cremosidad Perfecta
Mucha gente piensa que los Tallarines Alfredo son solo pasta con crema de leche, pero el secreto para que no queden secos ni pesados está en la emulsión del queso con el agua de cocción. Aquí te explico cómo lograr esa textura sedosa que envuelve cada fideo.

¿Cómo nació la salsa Alfredo?
El origen real: El plato fue creado por Alfredo di Lelio en Roma en 1914. Curiosamente, la receta original no llevaba crema de leche. Solo era mantequilla y queso parmesano que, al mezclarse con el agua de la pasta, creaban una crema natural.
La evolución: Cuando la receta llegó a América, se le añadió crema de leche para facilitar la preparación en casa y asegurar que no se cortara, además de ingredientes como el jamón o pollo.
INGREDIENTES:
Pasta: 500g de fettuccine o tallarines (la pasta larga y plana atrapa mejor la salsa).
Crema de leche (Nata): 400ml de crema con alto contenido graso (mínimo 30%).
Mantequilla: 50g (preferiblemente sin sal para controlar el sazón).
Jamón: 200g de jamón inglés o ahumado, cortado en cubos generosos (como en la foto).
Queso Parmesano: 100g recién rallado (evita el de sobre, no se funde igual).
Ajo: 1 diente picado finamente (opcional, para aromatizar la mantequilla).
Nuez moscada: Una pizca (es el aroma característico de las salsas blancas).
Sal y pimienta blanca al gusto.
2. PREPARACIÓN:
El Punto de la Pasta
Sancocha los tallarines en abundante agua con sal. El error más común es pasarse de cocción. Sácalos 2 minutos antes de lo que dice el empaque; se terminarán de cocinar dentro de la salsa.
Dato Clave: Reserva una taza del agua de cocción de la pasta antes de colarla. El almidón de esa agua es «oro líquido» para tu salsa.
La Salsa y el Jamón
En una sartén grande a fuego medio, derrite la mantequilla. Si usas ajo, agrégalo ahora hasta que suelte su aroma sin dorarse.
Añade los cubos de jamón. Saltéalos ligeramente para que suelten su sabor y se doren un poco, tal como se ve en tu imagen.
Vierte la crema de leche y baja el fuego. No dejes que hierva a borbotones, solo que empiece a burbujear suavemente.
Agrega la nuez moscada y la pimienta blanca.
La Emulsión Final
Incorpora la pasta recién colada a la sartén con la crema.
Agrega el queso parmesano rallado y un chorrito del agua de cocción que reservaste.
Mueve la pasta vigorosamente. Verás cómo el queso y el agua de la pasta crean una crema brillante que se adhiere al tallarín en lugar de quedarse en el fondo del plato.



